sábado, 28 de enero de 2017

LLUVIA Y TRAGEDIA EN AREQUIPA 1925

LLUVIA Y TRAGEDIA EN  AREQUIPA 1925


“No hay duda de que somos un pueblo imprevisor. La voluntad no se manifiesta entre nosotros, si no a golpes de imprevisión  y a costa de tragedias. Solo cuando  hay algo que lamentar entonces se pone manos a la obra y se proyecta toda clase de defensas como si fuésemos niños que requieren de castigo material para enmendar errores”[1].

Así iniciaba la columna de un periodista que veía con preocupación que la temporada lluviosa se aproxima en octubre de 1925, bastante critica por el accionar errado de las autoridades frente a las lluvias del verano pasado  “ya va ser un año que sufrimos las consecuencias de esa imprevisión por efecto de las fuertes lluvias… nada se ha hecho para alejar el peligro[2]”.

Ese fatídico verano de 1925 marcaría las memorias de las familias arequipeñas que sintieron el dolor de perder a sus seres queridos por los avatares de las terribles lluvias.

El titular del diario el pueblo del 12 de febrero, era más que evidente la desgracia y el ángel de la muerte estaba en Arequipa, “LA HORRIBLE TRAGEDIA DE SABANDIA. Parte del puente se derrumba, cinco víctimas conocidas…[3]

Sabandia era considerado uno de los balnearios de la ciudad de Arequipa donde habían construido sus chalets  algunas familias acaudaladas que frecuentaban este hermoso rincón de la campiña cada verano. “Al ser entrevistados los señores Rey de Castro, Castañeda y Ricketts que se hallaban de temporada  en Sabandia con sus familias” indicaron  “… momentos antes de las seis de la tarde varias familias se trasladaron al puente, con el  propósito de contemplar el espectáculo que ofrecía el rio con la enorme avenida que origino la enorme lluvia torrencial de ayer”.

El atrevimiento humano de contemplar la furia de la naturaleza hace que nuestra prudencia se diluya entre aguas de dolor y desconsuelo, “Encontrábanse  allí las señoras Zoila Romaña de Stanfford con varios de sus sobrinos, el señor Manuel Enrique Romaña, las señoritas Olivares con sus hermanos menores ,que hacían como cien personas… el señor José Ricketts advirtió a la señora de Stanfford, que era peligroso continuase sobre el puente, en vista de la creciente de aguas que amenazaba con derribarlo  a lo que respondió la señora que no había cuidado alguno por cuanto, en otras veces, había visto avenidas de mayor magnitud



Las tragedias suceden en tan solo unos segundos “… los cimientos de esa parte del puente crujieron con  estrepito, desmoronándose, en medio de los gritos y la confusión… el machón de esa parte del puente se derrumbaba por completo arrastrando a la señora de Stanfford a los cuatro hijos de señor Gamio, al seño Manuel Enrique Romaña, a doña Antonia Cárdenas, Domitila Muñoz, Teresa Carpio, Salomon Carpio, Manuel Rondon, el menor Víctor Salas, Manuel Copara y cerca de veinte personas  todas las que fueron arrastradas por las aguas.”

Decisiones difíciles frente al peligro “…la niñita Consuelo Gamio que fue llevada por la corriente hasta una pequeña isla, logro incorporarse en esta, donde presa de la desesperación  y debido a la obscuridad  levantaba los brazos sin acertar a comprender lo que ocurría. Desde ambas orillas la gente gritaba a la niña Gamio que permaneciera en la isla porque luego decrecería el rio; pero ella, con el ansia angustiosa, de salir a la orilla, dejo la isla intentando ponerse a salvo, con tan mal suerte, que el ímpetu del agua la arrollo nuevamente desapareciendo entre la corriente”.

Los héroes no existen pero la solidaridad si “…Félix Gallegos vecino de Sabandia monto en un caballo moro y procedió a internarse en el rio… consiguió llegar hasta el sitio donde se encontraba el señor Enrique de Romaña, logrando ponerle completamente a salvo. Después continuo hasta la primera isla en donde se hallaban Antonia Cárdenas, Domitila Muñoz y Teresa Carpio, con los vestidos destrozados, las que fueron salvadas por Gallegos, trasladándolas a la orilla

Se organizaron varios grupos de jinetes para salir en búsqueda de las victimas logrando salvar a mas sobrevivientes que luchaban por sus vidas en el caudaloso rio “…fueron sacados de las aguas y puestos a salvo don Salomón Carpio, las menores Donata Carpio e Isabel Cárdenas, don Manuel Copara, que ha sufrido la fractura de un brazo…”.

Al día siguiente de esta desgracia se hallaron los cadáveres de la señora de Stanfford, del niño Víctor Salas a la altura de Socabaya. Los cuerpos de los niñitos Pedro y Consuelo Gamio (la pequeña de la isla) no encontrándose los cuerpos de varios vecinos de Sabandia cuya identificación  no fue clara.


Estas torrenciales lluvias afectaron a toda la ciudad “…las cosechas de maíz y de trigo se han perdido, los hogares invadidos por las aguas con la consiguiente pérdida de mobiliarios, los terrenos que se han malogrado por efecto de la arena y las piedras, los edificios malogrados, los caminos interrumpidos, la paralización eléctrica que significa perdidas en las industrias… si a esto se agrega el encarecimientos de los artículos de primera necesidad  por efecto de los daños causados a la agricultura y a la ganadería[4]


 Hace 92 años la naturaleza  nos golpeó enlutando a diferentes familias arequipeñas, ¿Qué hemos aprendido en estas décadas?, en tiempo de tempestad solo la solidaridad es el arma frente a todos los retos naturales y artificiales que enfrentaremos.



[1] El pueblo 25 octubre 1925:2
[2] Op.cit. 1925
[3] El pueblo 12 de febrero 1925:1
[4] El pueblo 31 de enero de 1925

sábado, 7 de enero de 2017

LAS MUJERES DEL MERCADO SAN CAMILO Y EL HILO DE SANCHEZ CERRO

Las mujeres del mercado San Camilo han dejado crónicas en la historia de Arequipa, algunas acompañando a la extremadamente católica María Nieves y Bustamante, otras secuestrando al santo de su predilección en  defensa de su fe, faltarían paginas para enumerar las intervenciones de estas mujeres del mandil y la sonrisa, de la honestidad y la vida.

Muchas veces una sátira oculta, una verdad que se maquilla para no ser perseguida por la autoridad y el cierre de un periódico o medio de comunicación,  en una etapa de inestabilidad política como fue el lejano 1931  se publicó en el semanario dominical “El Clarin”  un suceso que describe al carácter de la mujer de la plaza de abastos y la probable actitud del político Sánchez Cerro al enfrentar y tratar de ganar su simpatía.

“Don Magnolio Sánchez Cerro, bien perfumado, manicurado, y maquillado, vio su reloj: Son las 6-se dijo- Buena hora para ir al mercado”.

Al cabo de 15 minutos Don Magnolio ingresaba al mercado San Camilo entre los gritos de una multitud de mujeres rabiosas de entusiasmo.

¡Que viva Sánchez Cerro! Gritaba Doña Entropina.
¡Que viva! Contestaban todos.
“Quien no viva a Sánchez Cerro que me bese el tracero” gritaban otras, ebrias de Sanchizmo y listas para arremeter a quien no se aunara a semejante manifestación de simpatía.

Don Magnolio no hallaba que hacer. Hablaba a una a otras, agradecia, estrechaba manos, hacia venias, suspiraba, en fin el hombre estaba pedido entre aquellas mujeronas, que hubieran querido hacerlo picadillo y banqueteárselo.
Derrepente se oyo una voz de soprano ¡Que hable nuestro papacito Sanchez Cerro!


¡Que hable! ¡Que hable! Repitieron 500 y mas voces, al unisono.

Magnolio Sanchez Cerro que había preparado discurso, se vio en aprietos. Y como las voces arreciaban, no tuvo mas que dar un salto sobre la mesa de una carnicera.

Todos quedaron en silencio. Fue un silencio de tumba, donde no se oia ni el vuelo de una mosca. Magnolio se vino a improvisar, y con voz torrentosa y clara, empezó:

¡DignaTodos hijas del Perú!
Hubo una pausa. Todos esperaban que siguiera, pero Sanchez Cerro ni resollaba. Miraba al techo sin pestañar. La multitud medio que  ya empezaba a moverse.
Magnolio se dio cuenta del peligro y no tuvo más que confesarles su situación.

“Dispensadme les dijo: He tenido la desgracia del perder el hilo del discurso”. Y se bajó de la mesa. 

La multitud que no sabía que responder, se sobresaltó de repente ante la potente y bronca voz de doña Eustaquia que cuchillo en mano, les gritaba desde el centro de la puerta “que da a la calle “Alto de la Luna”.

-¡Ladronas! ¡Malagradecidas! Hijas de perra! ¡De aquí nadie sale hasta que no le devuelvan el hilo al señor Sánchez Cerro!.” (Charles)





Cuando vayas al mercado San Camilo no olvides que son mujeres de armas tomar defensoras de la honestidad y la libertad... ¡¡sino nadie sale!!

viernes, 21 de octubre de 2016

Museo Maximo Laura una Pacarina del Color


Museo Máximo Laura una Pacarina del Color



Julia Concha Figueroa
Nuestra colega y guia
Gotas de lluvia, calles estrechas, la pétrea mirada de bloques ciclópeos fueron  la perfecta escenografía para un encuentro con el aroma del color, con la textura de la tradición, con los ojos dibujados con la lana, el tinte y el amor.

Dicen que para llegar al paraíso no existe mejor guía que tus sentidos y llevar una buena vida, bajo esa premisa recorrimos con inquietante curiosidad las calles de San Blas en busca del Museo Máximo Laura, pacarina del color y suspiro del tejedor.



Ingresando el primer impacto visual, cada pared, de tan acogedor reciento es una mezcla de color, carácter e inspiración, cada telar te atrapa seduciendo  tus ojos del alma.

Obras inspiradas en la vida, la muerte, las emociones más humanas y más sublimes son expresadas en formas ancestrales y contemporáneas, pigmentadas con la fuerza del Amaru, es el autor un Amaru que ha atravesado los tres mundos andinos en busca de la belleza expresando en cada línea y curva; su fiereza pero también su calma.


Es el Amaru que se refresco en la Cochamama fue sacudido por los huayras del camino, y que no ha asentado destino, ahí nos grita con su arte en medio del camino, arriero del arte con color por todas partes, esperamos darte encuentro en la ruta del caminante…


Añadir leyenda


"Mírame a través de tus propios deseos y sueños" EGRA




































lunes, 7 de diciembre de 2015

CLAVES PARA ENTENDER EL HAMBRE en "HAY FESTIVAL AREQUIPA"

La casona colonial de blanco sillar nos esperaba con las puertas abiertas, la curiosidad guiaba mis pasos, no sabía absolutamente nada del autor, no había leído sus libros, mucho menos revisado alguna reseña de su vida profesional en “Wikipedia” que me hiciera parecer un conocedor, me dirija a esa reunión con la curiosidad de un niño dispuesto a “saberlo todo, sin conocer nada” el título de la ponencia me resultaba atractivo e inquietante, “Claves para entender el hambre en el mundo”, más aun cuando en los últimos tiempos fui conquistado por la abundancia de términos culinarios, alimenticios y gastronómicos; el hambre fue un tema que deje relegado debo reconocerlo, -la vorágine del  mal llamado “boom gastronómico” también me atrapo- y más aún la visión global del asunto.

Auditorio pequeño en comparación con el Teatro municipal y los otros escenarios utilizados, pero particularmente acogedor- lo cierto es que me gusta observar quienes están a mis costados en las conferencias- revisando el programa general de “Hay Festival Arequipa” me entere que David Rieff el expositor, es un prestigioso escritor y periodista que tenía en su historial varios libros, siendo honesto no había leído ninguno de ellos – no soy muy afecto a la literatura, ahora pueden quemarme en la hoguera de su indiferencia- pero después de escucharlo he decidido leerlos con insana curiosidad.

La entrevista la realizo Juan Pablo Meneses otro escritor y periodista, quien inicio este dialogo con una interrogante que resulto siendo superflua para mi humilde opinión ¿Qué platos de comida le gustaban a Rieff?, que bueno que no era peruano probablemente la preguntaba habría sido  ¿ha probado, el pisco sour, el ceviche o el chupe de camarones?, justificando esta interrogante en el hecho que era una forma adecuada para hablar del tema contrario al hambre, obviamente Rieff respondió con una sutil sonrisa.

La pobreza y la hambruna no son percibidos debido a que estamos “borrachos en tecnología”,  “yo no tengo fe en el progreso, la pobreza no será eliminada, no tengo un discurso optimista quizás se deba a mis años de corresponsal de guerra”, fueron algunas de las Claves que nos expresó Rieff, para entender no solo sus libros sino a el mismo.

Lo “obvio” es una plaga con la que convivimos diariamente, ya que este término ha servido para cegarnos frente a  situaciones desagradables y conflictivas; David Rieff sacude nuestra “obviedad” cuando reafirma que la hambruna mata inmediatamente y el más alto porcentaje de desnutrición (no mata pero destruye la vida) está en la India (46%) y no en África.

Latinoamérica ha vivido por más de 10 años una prosperidad basada en materias primas, en Argentina y Brasil se habla de “repúblicas de Soya”  nos dice Rieff, si cae el precio de estos productos probablemente caigan los gobiernos, sin dejar de lado  la relación entre pobreza  y el cambio climático; todos estos factores deben ser discutido en forma crítica y con elaboración de políticas de intervención real y no solamente discursiva como se viene haciendo en nuestro país.

En la última parte de su intervención nos habló de la inexistencia de las “memorias colectivas” con base histórica, refiriendo a estas como “memorias míticas”, mas relacionadas con el presente que con el pasado, es por ello que muchas veces las memorias “pueden servir para la provocación a la violencia y al odio”, el olvido quizás sea una alternativa que no ha sido  considerada  en nuestro país, y las memorias han sido usadas como estandartes que disimulan oscuras intenciones de grupo maquiavélicos que abundan en nuestro país.


Esa noche nos dejó el recuerdo de un autor, la firma de libros, algunos más populares que otros, cosa de las editoriales, dejamos el escenario en busca de las calles colindantes donde la  cerveza en lata, basura producto de una justa electoral del colegio de abogados nos mostraba a los “señores de la ley” en el uso y abuso de sus derechos constitucionales, mucho por leer, aprender y mucho más por escribir.

viernes, 20 de noviembre de 2015

CUSCO CHICHERIAS Y PICANTERIAS

CUSCO CHICHERIAS Y PICANTERIAS



El dolor en las piernas desapareció, ya no sentía las extremidades inferiores, la cuesta de Pumapunko estaba frente a mí, el orgullo pudo más que mi razón , subiré solo dije y verificare si hay alguna picanteria  en esta calle, mi compañera de investigación Andrea que había recorrido a mayor velocidad la ciudad imperial, solo dio una mirada de aprobación, mientras subía,  yo observaba cada roca con la esperanza que me contara alguna historia, ya estaba por llegar a la parte superior cuando  deje caer mi cuerpo sobre el pétreo suelo, aliviado, emocionado, contemplando el cielo pigmentado con nubes de refrescante lluvia, así es el cielo cusqueño, así fue como dolor se disipo, seguimos recorriendo las calles de la ciudad palmo a palmo en busca de picanterías y disfrutando de las chicherías que nos mostraron un Cusco maravilloso y autentico.


La cuesta de Santa Ana  hace  20 años contaba con gran cantidad de picanterías y chicherías, cuando estuvimos por allí solo había un restaurante atendida por una señora muy amable, los establecimientos tradicionales de sociabilidad se habían trasladado a otros lugares por el crecimiento y transformación de la ciudad.



Nuestra larga estadía, en Cusco muchas veces fue coronada con un sol esplendoroso o una lluvia diluvial contraste al cual nos acostumbramos y algunas ocasiones se hace extrañar, museos, archivos, templos, calles y muros,muestran un claro sello inca, sirvieron para identificar las huellas de las herederas de las  Mamacunas, “grandes hacedoras de chicha”que se establecieron en casi todas las calles de Cusco, documentadas desde el siglo XVIII hasta la actualidad.


Las mañana las dedicábamos a investigar en los archivos históricos, las tardes a visitar las picanterías que los habitantes de la ciudad nos recomendaban y otras que hallamos en nuestro camino, el pujante de distrito de Santiago nos recibió con sus pendones rojos envueltos a una asta de mas de dos metros que permita ver a mucha distancia que la chichita estaba madurita lista para ser consumida. La picantería 5Comentarios de Pepe Bueno, abría sus puertas, una efigie del señor de Coylloriti patrono de este establecimiento nos daba la bienvenida, la chicha se ofrecía y su propietario se acercaba a cada mesa a comentarnos las propiedades nutricionales de esta bebida ancestral y retando a los parroquianos a quien bebía más rápido un vaso de litro de chicha, no pagaba la cuenta, muchos los retaron pero no vi a ninguno ganarle; a pesar de los esfuerzos por preservar el consumo de chicha de los propietarios de las picanterías la infame cerveza a asentado sus fueros en estos establecimientos también.


Cuchiccara, sírveles cuchiccara gritaba la picantera a sus comadres que estaban en la cocina invitación previa a la entrevista que nos concedió la propietaria de la picantería Tumbasayoc en el distrito de Santiago, muy similar al soltero de queso que disfrutamos en Arequipa pero este tenía lonjitas en lugar de queso, estas similitudes no son casuales, quizás sean las huellas de relaciones muy estrechas entre los fogones del Sur Andino de nuestro país.


El caporal de chicha para mí y la frutillada para Andrea, bebida que era coronada con semillas tostadas de huacatay –excelente digestivo- mientras disfrutábamos de estos manjares pudimos observar que en una de las paredes había un pequeño altar con una vela prendida a una fotografía en blanco y negro que era custodiada por imágenes religiosas, en la entrevista ella nos contó que era una imagen de su finado esposo que siempre estaba presente en su negocio y que ella sola  había sacado adelante su negocio  para poder mantener a sus hijos, inclusive una de sus hijas la ayudaba en la picantería, entre lágrimas guardadas y alegrías disimuladas, nos fue revelando sus mundos interiores.
Los pocos pero consistentes testimonios de estas mujeres picanteras y  chicheras, daban fe de elementos que habíamos identificado en los documentos virreinales de Cusco…




Esta crónica continuara

lunes, 9 de noviembre de 2015

EL INCENDIO QUE CAMBIO AREQUIPA


Tomar medidas preventivas, es lo más difícil en los últimos tiempos frente a los fenómenos naturales y artificiales, los terremotos han marcado el destino de la ciudad de Arequipa, pero en esta ocasión tenemos que hacer mención de un fenómeno artificial que ha acompañado a la humanidad desde el descubrimiento del fuego; los incendios, estos fenómenos pueden cambiar y generar transformaciones en una sociedad tal como sucedió con uno de los más grandes incendios que aconteció en Arequipa, fue tal el impacto de este siniestro que caló en lo más profundo de la sensibilidad de la sociedad arequipeña motivando la formación de la Compañía de Bomberos.

El miércoles 26 de Noviembre de 1913, 11:15 se hallaba conversando en la puerta del Fénix los señores Pendevis, Cremieux, dueño del hotel central, Oldrati y otra persona, cuando uno de ellos dijo que sentía olor a fuego. Al poco momento se vio aparecer humo en el interior del segundo piso en la casa del frente; pero como se veía la casa alumbrada y aun se sentía tocar el piano, se creyó que no habría peligro. Sin embargo el señor Cremiux subió a los altos con otros señores para avisar a la familia. Al poco rato el fuego se pronunció claramente y se propago de una manera veloz del interior de la escalera, abarcando en pocos momentos, casi todo el edificio. (El Pueblo 1913)


Mientras tanto varias personas se ocuparon de salvar a las familias que vivían en el segundo piso, el cual estaba habitado por la Sra. Viale sus niños y la familia Obrian. En el tercer piso vivía el dueño de casa el Sr. Gavancho, la  Sra. Viale fue sacada desmayada cuando ya empezaba a arder la escalera de los altos.

Los que quedaron en las habitaciones, que ya empezaban a arder, quisieron salvar algunos muebles y objetos y solicitaron cables y escaleras; pero como esos elementos no estaban a la mano la labor de salvamento se hacía muy difícil.

Poco después llegó la policía y comenzó a organizarse la defensa de los edificios contiguos y salvamento de algunas mercancías.Estuvieron presentes todas las autoridades de la ciudad desde el prefecto hasta el último gendarme.

A las 11:30 de la noche ardían los altos de la casa incendiada formando un gran resplandor que iluminaba casi toda la ciudad causando el consiguiente pavor. El fuego se comunico luego a los almacenes  bajos

 El fuego se expandió después al gran almacén contiguo de propiedad de Porcella y Cia.; que se hallaba lleno de abarrotes y tenía enormes depósitos de diferentes productos. Había que luchar para el que el fuego no llegase a los edificios de enfrente donde se encontraban el Teatro Fénix, y La casa de Beneficencia Pública. Por precaución se cortó en el acto el circuito de  luz eléctrica, quedando a oscuras las casas vecinas.

Adueñado el fuego por completo de las dos casas existía el peligro de que por la parte interior del inmueble se expandiera al interior de las casas vecinas y entre ellas al Royal Hotel que colindaba con el almacén de Porcella y a la casa de la familia Guinassi, ambas situadas en la calle de Mercaderes; así como a las casas de la calle de San Juan De Dios.

El incendio duro toda la noche, quedando consumidos los dos fundos y la mercadería de los almacenes. A las 4 de la mañana el tanque regador del Tranvía Eléctrico, fue llevado a la primera cuadra de la Calle Mercaderes y de allí se consigo llevar una cañería y una manguera hasta el interior del hotel Royal para combatir el fuego. (El Pueblo 1913)

La policía carecía de elementos para combatir el fuego y tampoco lo tenían para el salvamento de las personas. No hubo muertos a pesar de la velocidad con la que se extendió el fuego solamente algunos heridos que fueron atendidos en el nosocomio de la ciudad. “Hasta el mediodía del jueves 27 no se pudo controlar el fuego. (El Pueblo, 1913)

La inexistencia de una compañía de Bomberos permitió la expansión de  este incendio, lo que conllevó, que las autoridades, especialmente  un grupo de hombres probos  que participaron activamente en la extinción del incendio, a conformar la primera Compañía de Bombero Nº 1 el 22 de Agosto de 1914, un año después del siniestro los arequipeños dijeron basta, esta compañía fue integrada por:  Comandante señor Guillermo Crosby (que había fundado en Lima la primera compañía de bomberos del Perúla Chalaca), Capitán Sr. Tim Smith, Teniente secretario Manuel Yabar Dávila, Teniente tesorero Jorge Alberto Llosa, Primer teniente Adolfo Velando O`phelan, Segundo Teniente Guillermo Brain, Capellán Eusebio Valencia, Médicos Carlos Campos y J Enrique Vargas, Delegado Gustavo Landazuri.Estos hombre no deben quedar en las llamas del olvido si no en las memorias de sus habitantes.
 
Este es el carro anti-incendios.

(Ilustración impresa en: Brill Magazine - Edición de mayo, 1913).

viernes, 11 de septiembre de 2015

CRÓNICA MISTURERA

CRONICA MISTURERA

No soy de imagen institucional o algo parecido, solo son mis pareceres y me hago responsable de ellos.
La mejor bienvenida para un sureño serrano como yo, es la melodiosa sinfónica de las olas al chocar en las rocas de las playas-al iniciar la costanera limeña-, el cielo panza de burro y el aroma marino, son la mejor “comisión de protocolo”; el ingreso es difícil, demasiados automóviles casi todos taxis, policías de tránsito que hacen malabares para hacer el trafico más fluido en este primer día de Mistura.

Las colas
Son a la distancia un pulpo que amenaza devorarme entre sus tentáculos de paciencia y buen humor, al llegar a la boletería solo eran pequeños tentáculos que atiende con premura a los visitantes de tercera edad que eran  prioridad, otras colas más pequeñas eran para nosotros los ciudadanos comunes, casi todos están en grupos familiares, amicales y parejas muy acarameladas, al final resultaron tentáculos  de una  pausa social para una ciudad tan rápida como Lima, los diálogos se centraban básicamente sobre los platos que probarían,  los insumos provenientes de sus tierras que habían dejado hace mucho y querían que sus familiares limeños disfrutaran de esas texturas, aromas y colores ya no en “chuas” pero si  en recipientes de plástico, que luego sería depurado, clasificado y reciclado para beneficio de alguna causa humanitaria.


 En los módulos de cambio de nuevos soles por “soles mistureros”, jóvenes y atractivas orientadoras te sugerían cuanto deberías cambiar aproximadamente para que toda tu familia o amigos comieran y bebieran,  en el Gran Mercado se aceptaba efectivo sin ningún problema, estos módulos están repartido en todo el campo ferial misturero. Las personas compraban sus cartones de soles y luego a elegir su plato favorito repartiéndose en las colas, unos en caja, otros en el área de entrega de sus alimentos; algunos negocios resultaron “engreídos” por el público tenían unas colas extremas, quizás por ser más conocidos por nuestros hermanos limeños o quizás por la novedad presentada en los noticieros matutinos.


ALGUNOS EXPOSITORES

Son las 11 de la mañana los aromas inconfundibles de comida recién hecha deleitan mi olfato, confunden mis emociones y me obligan a tomar decisiones, aunque Ud. no podemos comer todos los platos en un solo día, debemos ser sutiles para disfrutar de esta experiencia culinaria, iniciamos con un postre que expresa la preocupación de un cocinero profesional por entregar una ofrenda de dulzura y salud “Postres sin culpa” de Jorge Zavala, ideal para una Lima mazamorrera y dulcera.




En la costa nubladita se siente el calorcito y los queso-helados tradicionales de “Nandito” son la voz, voy temprano porque se acaba rápido la receta es de la bisabuela, base de leche, coco rallado y buenos brazos para producirlos, no sé si son los mejores del mundo-no soy muy experto, tampoco he probado tantos queso helados- pero las colas hablan por sí solas (buena Fernando y  Giancarlo Escajadillo). 

Llego la hora del almuerzo quiero recordar los sabores de la hermosa ciudad de Chiclayo así que nos vamos raudos por un arroz con Pato, llegue tarde, se acabó, la guapa chiclayana de caja me dice que en 20 minutos saldrá “calientito el arrocito con pato”, decisión… a esperar con paciencia y alegría sin apurar a la cocina, porque la cocina tradicional tiene su ritmo, tiene su pausa para cocinar los insumos  con amor de hogar; mientras esperaba, mi mente recordaba Lambayeque…el museo de sitio de Tucume, los algarrobos, las historias de un pueblo, sus calles, su chicha blanca de mani, hasta que una amable voz me despierta de mi letargo “señor, señor, Ud. Pidió  arroz con pato verdad…?”

Este chichero empedernido por afición y decisión, busca sin parar la chicha de su hogar, no hay chichita sureña,-como te haces extrañar- pero, tenemos  la Jorita del norte, qué más da para un “Clarito” pero igual se recibe con cariñito; un bajativo ideal, vamos a través del recinto pisquero donde todas las marcas allí son ideales y muchos beben a raudales.
 Es el segundo día mi olfato acostumbrado a un clima más seco ya no siente que respira agua, nos estamos adaptando, esta maravillosa capacidad de serrano me dará más libertad en mi andar, es más temprano, un buen desayuno es necesario, los “Sanguches” de Adobo son los ideales  lo sirven con su juguito para sopearlo como en Arequipa, un breve saludo con Rodrigo Barco que hace honor a su apellido y cual capitán,  dirige y mete mano donde sea necesario para que todos estemos satisfechos con las ofertas gastronómicas de “El Garaje Sangucheria”, que cuenta en su tripulación con guapas paisanas mías, cuya sonrisa sincera y coqueteo telúrico marcan la atención de un buen sabor, el adobito que se quedara en  tu corazón…

El Gran Mercado nos abraza con sus multicolores insumos cada región del país esta representada allí, el rico pan de Oropesa, el queso Arequipeño de Chuquibamba, el maíz Cabanita del valle del Colca, las riquísimas papitas de la Sierra Central, productos amazónicos sin parar que son del deleite de los mistureros.




Este día se puso arequipeño, los aromas de los fogones del sur inundan Mistura, Las picanterías se expresan hermanadas, querendonas y solidarias (integrantes de la Sociedad Picantera de Arequipa) ahí están la Monica Huerta (Picantería La Nueva Palomino) y la Tatiana Villavicencio (Picantería Nieves) metiéndole mano y cariño al fogón de la“Picantería La Cau Cau”, de las hermanas Villanueva todas ellas reconocidas picanteras arequipeñas y como no, representantes de los batanes de Sachaca, quienes han depositado su confianza en la hermosa Cinthya Valdivia  joven picantera que asumió el reto de continuar el legado familiar ofreciendo el delicioso CHUPE DE CAMARON con todos los insumos arequipeños y una torrejitas de verduras que son un manjar para cualquier paladar.





La infaltable picantería La Lucila de Sachaca con los afamados rocotos rellenos y celadores de camarón son requeridos por todos los comensales, ya son varios años que participa en Mistura.

Si de tradición hemos de hablar,jamás podemos olvidar a la picantería La Benita de Characato Arequipa, dirigida por doña Benita Quicaño la matrona de los picantes quien ha traído una Ocopa hecha a Batan y un delicioso rocoto relleno, ella junto con su hijo Roger Falcon de profesión Arquitecto y gran picantero han deleitado nuestros ojos con la recreación de una picantería tradicional arequipeña del siglo pasado, solo el amor a la cocina y el compromiso con su identidad logran esta maravilla.


Mistura resulta siendo una pausa en un mundo veloz, que nos recuerda que la cocina es parte de nuestro hogar, donde las expresiones de amor se plasman en los platos de comida y bebida, los que pretenden banalizar este espacio de libertad, insinuando o pretendiendo que aquí se profundizan los problemas sociales y económicos que aqueja a nuestra sociedad, serán bien recibidos si dejan en la puerta sus prejuicios, odios y rencores, porque la comida consumida con ira es una vida perdida.